Desde la Unibagué se trabaja por la industria creativa y cultural de la ciudad

Aunque la capital tolimense tiene grandes vacíos para consolidar la industria creativa y cultural en temas organizativos, en la Universidad de Ibagué se trabaja en la construcción de un inventario que permita sacar adelante no solo la construcción de las políticas públicas para el sector, sino, también, su oportuna aplicación. Este es uno de los mensajes principales de la Cátedra Inaugural de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Ibagué.

El encargado este mensaje fue el investigador Franklin Emir Torres, quien, durante su conferencia Las industrias creativas y culturales en el desarrollo local, explicó la importancia de que en la gestión se aplique la interdisciplinariedad, es decir, que los artistas se enfoquen en otorgar el valor agregado a sus creaciones, mientras que contadores, administradores, ingenieros y otros profesionales se ocupan de su comercialización y sus aspectos técnicos.

 

Torres, quien lidera una investigación con el nodo Emprendimiento Creativo y Cultural-Universidad de Ibagué del Ministerio de Cultura, exhortó a los estudiantes a hacer de sus asociaciones conceptuales parte de la realidad; es decir, "se utilizan temas financieros para referirse a empresas industriales, entonces, hay que pensar ¿qué pasa en una empresa de carácter creativo y cultural?", lo anterior, en aspectos como las estructuras de costos y el recurso humano.

El investigador resaltó la labor ejecutada desde la línea Desarrollo Regional, de la Facultad, en la que hay un proyecto aprobado y en marcha, que propende por el mapeo de cuatro sectores creativos y culturales de Ibagué, entre ellos, el musical y las artes visuales y escénicas, para construir un inventario, pero, además, ahondar en las realidades económicas, sociales y políticas de cada uno.

"Si tuviéramos que tomar una decisión de políticas públicas, la pregunta es ¿quiénes son los artistas y creativos?, ¿cuántas son las empresas? y ¿hacia dónde va esa orientación?. Ahí es interesante que la academia haga intervención y apoyo, y lo estamos haciendo desde el Nodo Emprendimiento Creativo y Cultural, desde 2016 estamos trabajando con el Ministerio de Cultura, la Cámara de Comercio, Secretaría de Cultura y otras entidades y universidades para fortalecer el sector creativo y cultural".

Lo más representativo es buscar la asociación entre la teoría, la práctica y los sectores creativos y culturales, lo que se refleja en "buscar las lógicas de organización y comercialización", como las que se pueden generar en un pintor o en un músico para la difusión de su talento. En su disertación, también enfatizó en el fenómeno de los artistas que se ven supeditados a trabajar solo por proyectos, "por ello, el nivel de informalidad es bastante grande".

Y en la Capital Musical el panorama no es ajeno. El investigador habló de cómo en la ciudad se evidencian vacíos en el tema organizativo, porque, a su juicio, "las administraciones trabajan por un lado, la Cámara de Comercio por el otro y las universidades por el otro"; no obstante, resaltó la iniciativa que hay entre músicos para crear su propia asociación, así como el caso exitoso de los procesos culturales en el sur, con el hip hop como denominador.

Como complemento al tema, al inicio de su conferencia se refirió a la marca que existe de Ibagué como Capital Musical y reflexionó sobre la pregunta ¿qué debe tener una ciudad para serlo? Al respecto se centró la necesidad de mirar no solo las manifestaciones tradicionales sino, además, las músicas emergentes al ejemplo del país, con lo que se ha conseguido construir un mercado de la música, y allí nombró casos como el de la agrupación chocoana Chocquibtown.

Otro de los temas mencionados en su disertación radicó en el amplio debate desde lo político y lo académico generado sobre el lugar de la cultura en el desarrollo, así como sobre los amplios aportes que esta puede significar para la riqueza y el empleo en la región: "Un ejemplo claro está en los festivales, que son una forma de clusterización local, y en los que el empleo solo se genera por temporadas".

Torres también consideró que en la ciudad se ha invisibilizado la planificación urbana, contrario a lo que sucede en zonas como La Candelaria, en Bogotá, en las que hay amplia oferta cultural y arquitectónica y que son, por demás, marca de ciudad. "En el país hay tres Ciudades Creativas para la Unesco: en gastronomía, Popayán; y en música, Medellín y Bogotá (...), son marcas que atraen turismo y carácter creativo (...). A Ibagué le falta mucho para alcanzarlas".